
¿Hay esperanza?
Aunque esta enfermedad se asocia con la pérdida de memoria y el irreversible deterioro de las células cerebrales, los investigadores han descubierto que la plasticidad de la función neuronal se hace evidente cuando se aplican sistemas de educación cognitiva a los pacientes diagnosticados de Alzheimer. Dicho en otras palabras: Si se las estimulan convenientemente, las mismas células nerviosas terminan cambiando y se adaptan para comunicarse con otras, con las que se integran, coordinan e intercambian la información.
En un primer estudio hecho a enfermos de Alzheimer con un nivel de afectación entre bajo y moderado, el grupo experimental, que había recibido rehabilitación cognitiva durante un periodo de unos ocho meses, mostraba haber retrasado el proceso de la enfermedad al compararlos con el grupo de control.
En 1998 se compararon tres grupos - el grupo experimental recibió una medicación que estimulaba el crecimiento de la acetilcolina, junto con educación cognitiva; un grupo de control, que solo recibió tratamiento farmacológico; y un tercer grupo al que se le suministró un producto placebo. Los resultados mostraron que únicamente el grupo experimental mejoró significativamente los resultados del MMSE (Minio Mental State Examination).
Adicionalmente, los estudios hechos en la Universidad de Princeton, encontraron que los trabajos de tipo cognitivo no solo podían duplicar el número, y estimular la capacidad de lectura de las nuevas neuronas en el hipocampo y córtex de los adultos, sino que podía ayudar a alargar la vida de las neuronas ya existentes.
Usar este programa con personas afectadas de Alzheimer, no tiene que pretender exclusivamente ayudarlos a rellenar sus bancos de memoria, sino también a retener toda la información que todavía tienen, a la vez que ampliarla, adquiriendo de nueva y muy estimulante para ellos.
Una de las claves del éxito del programa es que los ejercicios son intencionadamente propuestos y, tanto como sea posible, apropiados a los intereses del participante. Se intenta también incluir actividades diarias en las que intervengan conjuntamente los afectados y sus cuidadores, con el objetivo de normalizar, lo más posible y de una forma progresiva, la propia existencia del enfermo. Tal como sucede en cualquier situación de aprendizaje, la persona puede retener mucho más rápidamente cualquier información si el sujeto o materia es verdaderamente de su interés personal.
Las actividades pueden ser escogidas por el afectado, o propuestas y guiadas por el cuidador. El objetivo para cada participante es, naturalmente, convertirse gradualmente en más autosuficiente para trabajar el programa, y más capaz de moverse en el entorno social al que pertenece. Es muy importante no sentirse "encerrado dentro del programa" y recomiendo firmemente adaptarlo a las necesidades individuales. Se trata de perseguir que llegue a convertirse en un programa de auto - rehabilitación.
No obstante, hay ciertos componentes del programa que hace falta aceptar y aplicar inevitablemente, como por ejemplo la lectura de publicaciones diarias. La razón es muy sencilla: éstas ofrecen uno de los mejores comunes denominadores en cualquier interacción social. Prácticamente todo el mundo mira la primera página de los diarios o lee los titulares, como también las noticias en televisión. Consecuentemente, para que el programa funcione más eficientemente, es esencial que el participante se involucre al menos durante 30 minutos a una hora cada mañana en el contenido de las distintas noticias publicadas en el diario, así como en TV, y otros 30 minutos a una hora por la tarde haciendo puzles o bien actividades que enumeraré más adelante. En medio, proseguir con actividades planeadas, como pueden ser: asistir en una conferencia, ir al cine, seguir un curso o taller educativo para personas adultas (con la pareja, o un amigo/a). Es decir: ir allí donde el lenguaje funciona. También va a ser muy interesante mirar la televisión, especialmente aquellos programas concurso en los que se hagan preguntas de cultura general, así como documentales de temas de interés para el participante, etc.
Hace falta tener muy presente que, en el momento en que el médico nos dice: "No es demasiado lo qué se puede hacer...", hay algo que SI podemos hacer. ¡Hemos de tener muy presente que este cerebro todavía puede funcionar! La única alternativa que se nos suele ofrecer no deja de ser similar a "aparcar" al afectado, haciendo lo posible para intentar retrasar o estancar al máximo su "inevitable proceso degenerativo", pero es preciso recordar que, hoy, aun con los conocimientos científicos de los que disfrutamos, todavía sabemos mucho poco sobre la verdadera realidad y esencia del ser humano. Lo que la ciencia nos pueda decir, e incluso a veces asegurar, no necesariamente incluye la verdad en su más amplio espectro. No hay que rendirse. No será un proceso rápido, incluso se experimentarán momentos de mucha frustración pero, justo entonces, merece la pena preguntarse: “¿qué otra alternativa hay?, ¿qué puedo perder con ello?”
Y, ya para acabar, creo del todo necesario recordar que al hablar de "nuestros conocimientos actuales sobre la realidad del ser humano" se suele hacer referencia exclusivamente a aquéllos de índole farmacológica y/o fisiológica, quedando totalmente excluidos cualquier otro que no sea considerado como "científico". Quiero comentar, sin embargo, que hoy disfrutamos de más de 5 millones de casos documentados (ver Dra. Kübler-Ross y otros) en los que, después de la muerte y posterior reanimación de muchos de sus enfermos, varios de éstos han hablado acerca de la existencia de otra "vida después de la muerte". A pesar de que no nos es permitido ir “allí” a voluntad, parece ser que “traspasamos” sin ningún defecto ni carencia, ni “física”, ni intelectual, por lo que recomiendo firmemente no olvidar éste dato, tanto cuando miremos hacia nuestro propio interior, como cuando creamos estar seguros de lo que vemos en los demás, especialmente en el enfermo.
Somos mucho más de lo que creemos y resulta del todo conveniente tenerlo muy presente en este momento, especialmente al hallarnos delante del afectado, se encuentre éste en la fase que se encuentre. Va a sernos muy útil aprender a mirarlos con unos ojos distintos, unos ojos que nos permitan hablar, verlos y dirigirnos a su verdadera esencia, y no a lo qué nuestra vista nos pueda dejar percibir. Será mucho más gratificante, a la vez que más cercano a la realidad.
Otro aspecto extremadamente importante va a ser que el afectado recuerde a cada momento que:
Cada día tienes la oportunidad de estar mejor,
¡¡¡y eso es lo que verdaderamente deseas con toda tu alma!!!
Xavier Muñoz

Xavier Muñoz G-M
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